Política Estado Español

JUICIO AL PROCÉS

El juicio del procés en el Supremo deja a Puigdemont, Comín y Ponsatí en las europeas, ¿y ahora qué?

El nuevo juicio en el Supremo a los líderes del procés comienza con el aval por parte de los Juzgados de lo Contencioso 2, 9 y 21 de Madrid al recurso del Supremo que declara “elegibles” a los tres líderes independentistas para las elecciones europeas.

Lunes 6 de mayo | 18:49

La Junta Electoral Central (JEC) había excluido a los tres líderes independentistas como candidatos, bajo la premisa de “inelegibilidad”, actuando en favor del pedido del Partido Popular (PP) y Ciudadanos para excluir a Puigdemont, Comín y Ponsatí -exiliados debido a la persecución del Estado español en su contra- de la candidatura de JxCat al Parlamento Europeo.

La JEC sostuvo que, dado que los tres candidatos tienen una residencia “notoria” fuera de España y no figuran en el censo de residentes en el extranjero, esto les impediría ser considerados electores. Un subterfugio puramente formal para no permitirles presentarse como candidatos.

Los partidos españolistas PP y Ciudadanos basaron su reclamación ante la Junta Electoral en que estas tres personas, “no están en condiciones” de ser electores y por tanto tampoco de ser elegidos en unos comicios. Sin embargo, la Fiscalía consideró el recurso de los interesados, sosteniendo que la interpretación de la Junta Electoral vulnera el derecho al “sufragio pasivo”.

La Fiscalía dictaminó que no puede producirse ninguna restricción al sufragio pasivo sin una condena por sentencia firme. Entre las razones esgrimidas a tal efecto está la premisa de que "sólo cabe excluir de su ejercicio a quienes se encuentren incursos en causa de inelegibilidad. Entre las que allí se prevén no figura la de hallarse en rebeldía, como se encuentran los recurrentes. Así, pues, en cuanto ciudadanos españoles tienen derecho a presentarse como candidatos en las próximas elecciones al Parlamento Europeo"

Esta postura fue ratificada por los Juzgados de lo Contencioso 2, 9 y 21 de Madrid, siendo admitida a regañadientes por el titular del Juzgado número 9, Tomás Cobo Olvera. En su fallo declararía: "El Tribunal Supremo, aunque como él dice no tiene competencia para resolver sobre esta cuestión, al mismo tiempo ha determinado que este juzgado resuelva con arreglo a los razonamientos del auto referido. Es decir, que en relación con la supuesta causa de inelegibilidad que pudiera afectar a los recurrentes, por el hecho de encontrarse en rebeldía, no impide que puedan ser candidatos, ya que el alto tribunal ha determinado que esta situación de rebeldía no es causa de inelegibilidad".

Así mismo, el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont anunciaba que tomaría medidas legales contra la JEC, señalando que "cuando de manera clara ha quedado probado y demostrado que ha habido una utilización y un abuso de la ley, tenemos que defendernos. Esto no puede quedar impune"

El hecho de que este juicio se acelere o ralentice para adaptarse a los periodos electorales “sin molestar” no es un factor menor. Sánchez podría llegar a gobernar, incluso lograr una cierta estabilidad parlamentaria si avanza en un acuerdo con Unidas Podemos -ya que con Ciudadanos parece complicado a pesar de los ruegos de la CEOE y el Santander- en un marco en el que independentistas catalanes dejan de serle imprescindibles.

De los 350 diputados y diputadas electas, 275 son parte de los partidos que dieron apoyo a la aplicación del artículo 155 y la represión contra el independentismo catalán. A pesar de ello, las salidas más ultras contra Catalunya no han salido bien paradas. El PP ha quedado con una sola diputada por Barcelona, el mismo resultado que Vox. Ciudadanos mantiene sus 5 escaños, pero pierde la mitad de los votos respecto a las autonómicas de 2017. La propuesta de un 155 permanente y más duro ha recibido pues un profundo rechazo justamente en el territorio al que se proponía castigar el bloque de la derecha.

Las fuerzas independentistas catalanas por su parte mejoran sensiblemente. ERC se posiciona por primera vez como primera fuerza en unas generales, subiendo de 9 a 15 escaños, y JxCat se mantiene con un escaño menos. Esquerra hizo gala de un discurso independentista dialogante para investir a Sánchez durante toda la campaña a cambio de que quien impulsó el 155 facilite la realización de un referéndum (negado muchas veces por el mismo Sánchez).

En el caso catalán, la dirección procesista está dispuesta a pasar página a cambio de alguna negociación que incluya la situación de los presos políticos. ERC es la fuerza que más abiertamente lo viene planteando, aunque JxCat lo asume igualmente como la única hoja de ruta realista.

La CUP por su parte sigue inmersa en un debate interno sobre el balance del “otoño catalán” y su política durante el llamado “procés”, encaminándose a un congreso en julio que podría tener un carácter refundacional. Los sectores más de izquierda vienen proponiendo la necesidad de una vuelta a lo social, poniendo más eje en la lucha y la autoorganización de los sectores populares y la clase obrera, y revisando críticamente el no haber llegado mejor preparados al 1-O para plantear una alternativa anticapitalista y de clase viable a la dirección convergente y de ERC.

El litigio continúa con las declaraciones de los Mossos sobre la actuación de los Jordis el 27S y transcurrirá los próximas días con un juicio que deniega pruebas a la defensa y lleva a cabo una instrucción surrealista, como parte de una represión judicial que se pone al servicio de la negación del derecho de autodeterminación. Mientras, las cloacas del Estado siguen desprendiendo la esencia del Régimen del 78.






Comentarios

DEJAR COMENTARIO