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Los Pumas y su final ante Inglaterra

Con la caída ante Francia hace dos semanas, el duelo de esta madrugada se transformó en la última carta para Argentina. No hay otra que ganar. Y en función de esta obligación, Mario Ledesma nombró un equipo casi sin retoques respecto a los partidos anteriores.

Matías Fabrizio

Periodista deportivo @matiasfabrizio

Viernes 4 de octubre | 19:30

Habrá una sola modificación después del partido ante Tonga, y es la vuelta de Javier Ortega Desio como número 8 en lugar de Tomás Lezana, que volverá al banco. El equipo será: Nahuel Tetaz Chaparro, Julián Montoya, Juan Figallo; Guido Petti, Tomás Lavanini; Pablo Matera, Marcos Kremer, Ortega Desio; Tomás Cubelli, Benjamín Urdapilleta; Santiago Carreras, Jerónimo De la Fuente, Matías Orlando, Matías Moroni; Emiliano Boffelli. Y, como dice Ledesma, los que terminarán en cancha el partido una vez que ingresen, serán Agustín Creevy, Mayco Vivas, Santiago Medrano, Matías Alemanno, Lezana, Felipe Ezcurra, Lucas Mensa y Bautista Delguy.

La titularidad de Urdapilleta no es discutible, porque entró bien con Francia y jugó bien con Tonga, lo cual no hizo Nicolás Sánchez. Pero ha despertado polémica y mucho debate la decisión de que el tucumano no sea ni siquiera el número 22. Es cierto que su nivel fue bajo, acá en Japón y hace dos meses en el Rugby Championship, pero ha sido una figura excluyente de Los Pumas en el último lustro, lo fue en Jaguares y hace un año que es máximo goleador de la historia del seleccionado. Y, además, el que estará de recambio en el banco es Mensa, jugador de Pucará con casi nula experiencia internacional. Y hay que agregar que, con estos 23, no hay un segundo conductor natural en caso de que Urdapilleta no pueda continuar. Una apuesta muy fuerte de Ledesma. Justificada por el nivel de Sánchez, sí, pero no por eso menos fuerte.

El otro asunto resonante puede ser la presencia de Julián Montoya en vez de Agustín Creevy, quién se transformará cuando entre en el jugador con más partidos en la historia de Los Pumas, llegando a los 88 test jugados. No es tan determinante esta decisión porque la primera línea suelen renovarse completa antes del minuto 60 de juego, por lo cual el asunto pasa por la combinación: quién arranca el partido y quién lo termina.

Aspectos claves de este juego: dominar lo máximo posible el juego cerrado, a fin de enlentecer los ataques ingleses y lograr buenas pelotas para las ofensivas argentinas; tratar de estar en el 100% (sí, 100%) de efectividad en la obtención propia, para no desaprovechar situaciones para marcar puntos y obviamente para que Inglaterra no utilice pelotas de Los Pumas; no bajar del 85 o hasta 90% de tackles, número que estuvo rondando el 80% en los partidos iniciales.

Los Pumas deberán cortar el circuito de juego que puedan generar George Ford y Owen Farrell, 10 y 12 del rival, y que lograr Manu Tuilagi, una bestia de 122kg de origen samoano que juega en el centro de la cancha, no pueda arrancar. A tener en cuenta también: el recambio en la primera línea de Inglaterra es de enorme jerarquía, mientras que el argentino es, con excepción de Creevy, bastante novel en este tipo de encuentros.

El partido está pautado para las 5.00hs (ARG) y será largo, bajo ningún punto de vista hay que esperar una resolución en los primeros 40’, ni a favor ni en contra. Cada vez que se pueda sumar de a tres, deberá hacerse. Cada vez que Inglaterra anote, habrá que ir con calma a buscar los puntos para remontar. Es más importante que nunca tener paciencia, analizar a fondo cada decisión que tengan que tomar los medios y el capitán, y tratar de que, al finalizar el partido, Argentina esté al menos un punto arriba. No importa si hubo o no tries, tampoco importa cómo se llega a sumar, solamente importa hacerlo. Facturar cada vez que puedan Los Pumas pasar mitad de cancha. Y cuidar al máximo cada pelota, los backs ingleses son muy peligrosos cuando recuperan la pelota y pueden contraatacar.






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