Juventud

UNIVERSIDAD

Los universitarios decimos ¡Apto General!

Los universitarios del Estado Español queremos seguir luchando por el Apto General tras unas semanas de intensa actividad en redes, motivada por la desprotección y la incertidumbre que sentimos a un mes de los exámenes finales.

Irene Olano

Madrid

Sábado 2 de mayo

Ante la repentina llegada de la pandemia a principios de marzo y la medida del Gobierno de suspender clases en todos los niveles académicos, nuestra vida como estudiantes se vio sacudida por una ola de desconcierto e incertidumbre. Dejamos el campus en un día sin saber aún el posible impacto que la suspensión tendría en nuestra docencia, ni que se cerrarían las residencias de estudiantes y mucho menos que las clases no volverían a retomarse. Las recomendaciones por parte del gobierno fueron contradictorias, muchos no sabíamos si volver a casa, y la información de las autoridades universitarias se dejaba caer con un cuentagotas…

En este ambiente de caos, la CRUE (Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas) y el Ministerio de Universidades, encabezado por el ministro Castells, decidieron seguir como si no pasara nada y cargaron la tarea de adaptación de los temarios al ya precarizado profesorado, desentendiéndose de toda responsabilidad. Ante la este escenario de incertidumbre de la educación universitaria, estudiantes y profesores hemos tenido que seguir con el temario en la más plena incógnita sobre el futuro del cuatrimestre.

Ahora muchas y muchos estudiantes nos vemos incapaces de seguir el curso, ya sea por la dificultad de adaptarnos a la enseñanza online, o de terminar trabajos de fin de grado o máster, ya que no se puede acceder a las bibliotecas. Además, en un intento de seguir con la evaluación, forzada por la falta de soluciones, muchos hemos visto incrementada la carga de trabajo o nos estamos enfrentando a exámenes tipo test con un tiempo de respuesta de tres segundos por pregunta. Además, la brecha digital una vez más, es otro gran obstáculo al que los estudiantes de familias de trabajadores y más precarios nos tenemos que enfrentar; con la peculiaridad de que ahora no solo hace más difícil seguir el ritmo de la clase, sino que impide por completo seguir la docencia online.

Esta situación ha motivado la creación de plataformas autoorganizadas por los estudiantes de distintas universidades del Estado Español que buscamos tanto el apto general como la devolución de tasas de este curso, para que ningún estudiante se quede atrás. Utilizamos el único medio que nos permite el confinamiento: las redes sociales. Así fue como el día 23 de marzo, un grupo de más de cien estudiantes de la Universidad Autónoma de Madrid lanzamos el hashtag #solucionesparacUAMdo, alcanzando las primeras posiciones de Trending Topics en apenas unas horas en pleno día del libro. Pero no hemos sido los únicos ni los primeros. Universidades como la Complutense, la de Alicante, la de Granada o la de Soria lanzaban sus hastags unos días antes o ese mismo día, llegando a colarse entre los temas más comentados en Twitter.

La respuesta del ministro de universidades Manuel Castells no se hizo esperar. El mismo día 23 compareció en rueda de prensa sin darnos ninguna solución y con un lenguaje dubitativo que provocó aún más indignación entre el alumnado. También nos sorprendieron sus declaraciones sobre la brecha digital donde dio a entender que los estudiantes con problemas para continuar el curso son la última prioridad de este gobierno. Pese a esta respuesta, desde las plataformas no nos hemos rendido y hemos decidido seguir adelante para luchar por terminar con una forma de evaluación que ahora consideramos más injusta que nunca.

¿Qué es el Apto General y por qué lo vemos tan necesario?

El Apto no es un aprobado general, donde se recibe un 5 que seguramente baje la media, dificultando el acceso a becas. Se trata obtener los créditos del cuatrimestre y que no cuenten para la nota media. Los contenidos siguen impartiéndose, pero sin la presión de una evaluación que ya de manera habitual busca calificar numéricamente por encima de enseñar y que ahora se ha vuelto aún más injusta. La medida del apto general sería la mejor opción para que ningún estudiante con problemas de salud (física o emocional) o económicos provocados por la pandemia tenga el problema añadido de no saber si va a poder continuar el curso. También salvaría el problema de la brecha digital en un país donde más de 36.000 estudiantes no tienen acceso a Internet u ordenador en casa, y donde la conexión de muchos otros es inestable por no residir en ciudades.

El otro gran reclamo de la campaña fue la devolución íntegra de la matrícula. Los principales argumentos que avalan esta exigencia señalan a la crisis económica inminente y la convicción de que la educación universitaria debería ser gratuita. Ante la mala situación económica hacia la que nos dirigimos, las Universidades deberían ser un apoyo y no una carga para los estudiantes, evitando que la clase trabajadora se quede fuera de la enseñanza superior y que la universidad se convierta en una institución aún más elitista.

De hecho estudiar una carrera debería ser gratuito siempre. El acceso a la universidad tiene que ser un derecho universal, no un privilegio reservado para quienes puedan pagarlo. En estas semanas estamos asistiendo al fracaso absoluto de un modelo de universidad elitista, profundamente neoliberal y al servicio de los grandes intereses empresariales. Después de esto ¿vamos a permitir volver a lo mismo de siempre?

Desde la plataforma de Apto General de la Universidad Autónoma apelamos a cualquier estudiante o agrupación de esa u otras universidades a trabajar en común para comenzar la próxima semana en pie de lucha por una universidad más justa.

Raúl e Irene, integrantes de la plataforma Apto General UAM.

¡Síguenos en redes! Twitter e Instagram: @AptoGeneralUAM






Temas relacionados

Apto General   /   Manuel Castells   /   Universidad Autónoma de Madrid   /   Juventud

Comentarios

DEJAR COMENTARIO