Sociedad

REINO UNIDO

Rebelión de los médicos residentes de Inglaterra

Tras romperse las negociaciones que vienen sosteniendo con el gobierno sobre una nueva propuesta contractual que consideran injusta, los médicos residentes de Inglaterra irán a la huelga en enero y febrero.

Alejandra Ríos

Londres | @ally_jericho

Lunes 11 de enero de 2016 | 18:09

Los doctores que participan en programas de especialización, una vez terminados sus estudios universitarios, han convocado un paro de 24 horas a partir de las 8.00 GTM el martes 12 de enero, lo que podría obligar a cancelar miles de citas médicas y operaciones programadas en los hospitales de Inglaterra. Han anunciado también una huelga de 48 horas a partir de las 8.00 GMT del 26 de enero y una nueva jornada de lucha con cese total de tareas entre las 8.00 y las 17.00 GTM del 10 de febrero. El sindicato British Medical Association (BMA), que representa a los residentes, señaló que durante los paros programados solo se proporcionarán servicios de emergencia.

La huelga fue anunciada luego de que los médicos dieron por rotas las negociaciones con el Gobierno, aunque han acordado continuar con las conversaciones en los próximos días. En noviembre, la BMA canceló otra serie de huelgas previstas frente a la negativa del Gobierno de dar marcha atrás en una propuesta de contrato mediante la cual esos profesionales verán reducida su compensación por los turnos programados en horas de trabajo consideradas "antisociales".

La disputa se originó ante una nueva propuesta de contrato introducida por el Gobierno, por la que esos profesionales verían, entre otras cosas, recortadas en un 25 % el número de horas que se consideran "antisociales", y por tanto, conllevan una compensación económica extra, trabajadas durante los días laborales de la semana. Tras varios meses de discusiones la situación no deja de agudizarse.

Los médicos residentes de Inglaterra votaron a favor - con un abrumador 98 % - de ir a la huelga durante tres jornadas en diciembre. Según la BMA más de 37.000 doctores de Inglaterra fueron sondeados y un 76 % participó en la votación. Si bien la medida de diciembre fue cancelada para poder reanudar las negociaciones, el gobierno conservador se niega a poner a discusión sobre la mesa las principales demanda de los residentes.

Bajo los términos actuales, los médicos residentes cobran un complemento salarial por las horas trabajadas entre las siete de la tarde y las siete de la mañana de lunes a viernes, así como por todas las horas trabajadas en sábado y domingo. Sin embargo, el contrato propuesto por el Ejecutivo, ese complemento lo cobrarían solo en las horas trabajadas desde las diez de la noche hasta las siete de la mañana entre semana, y a partir de las siete de la tarde del sábado.

Además, los residentes consideran que la nueva propuesta no limita lo suficiente el número de horas seguidas que pueden trabajar, lo que a su juicio puede poner en peligro la seguridad de los pacientes ya que se les exigen jornadas de trabajo largas y extenuantes.

El Primer Ministro, David Cameron, y el Ministro de Sanidad, Jeremy Hunt, hicieron declaraciones incendiarias contra los residentes argumentando que se benefician de un contrato “muy chapado a la antigua”, ya que en la actualidad muchas otras profesiones y oficios, los sábados y domingos se trabaja normalmente sin esperar términos laborales de privilegio.

El presidente de la BMA declaró: "Tras semanas de negociaciones, está claro que el Gobierno todavía no se está tomando en serio las preocupaciones de los residentes" luego de que el ministro Hunt, ofreció en noviembre un aumento del 11 % en su salario básico en un intento por cerrar el conflicto, oferta que los médicos consideraron que no era suficiente para compensar el descenso en sus ingresos por otras modificaciones contractuales.

El conflicto de los médicos tiene como telón de fondo una gran crisis presupuestaria del NHS sin precedentes, que vio una duplicación de su déficit. Debido a la mayor cantidad de pacientes muchos hospitales están con sus cuentas en rojo, bien por verse obligados a contratar a personal extra o por no poder de alta a los pacientes por falta de cuidado social al salir del hospital. Este desalentador panorama, presentado por las entidades encargadas de monitorear el funcionamiento del NHS, deja en claro que la crisis del sistema de salud no es culpa de los trabajadores sino el resultado de la privatización y los recortes implementados por el gobierno.

Hunt utiliza el método de chantaje y acusa a los médicos de dejar sin cuidado sanitario a pacientes de cáncer. Por su parte, la prensa de derechas se hace eco de las acusaciones del gobierno y tacha a los médicos de ‘codiciosos’. Jugada clásica. Mientras, por un lado, el gobierno actual plantea más recortes, por el otro extorsiona a las y los trabajadores queriéndolos hacer responsables del estado de crisis del sistema sanitario.

Los residentes opinan que los nuevos términos propuestos por el gobierno son ‘injustos e inseguros’ y desde la abrumadora votación vienen protagonizando numerosas marchas y protestas en distintos puntos del país. Cuenta con el apoyo de sus compañeras y compañeros del sector: enfermeros y enfermeras enfermeros y el personal de ambulancia se hicieron presentes en las protestas. El 2016 empieza con un día de lucha contra los recortes y por la defensa de la salud pública.






Temas relacionados

Reino Unido   /   Salud   /   Sociedad   /   Internacional

Comentarios

DEJAR COMENTARIO